Tipos de trufa

TRUFA NEGRA DE INVIERNO (Tuber Melanosporum)

Su temporada es de noviembre a abril.

Esta es la trufa más valorada y apreciada en la cocina, de aroma delicado y penetrante, una vez se prueba es difícil de olvidar, su valor y rendimiento son inigualables.

Sus matices sensoriales son variables según el terreno en el que se desarrolle. Externamente la trufa tiene una textura rugosa, forma redondeada y no suele pesar más de 200 gramos. Su tonalidad exterior va del marrón al negro según el grado de maduración y en el interior negra con finas ramificaciones blanquecinas (gleba).

Para esta variedad de trufa es muy importante la lluvia en la época estival, así como las tormentas de verano, que es cuando se está formando.

TRUFA DE VERANO (Tuber Aestivum)

Su temporada es de mayo a septiembre, de forma exterior parecida a la Melanosporum, pero con la corteza piramidal mucho más pronunciada y por dentro de color crema o avellana.

Aroma y sabor mucho más suave que la trufa negra o melanosporum, ya que es un hongo de la temporada de verano, esto suaviza sus características.